jueves

SINOPSIS


CAPITULO SEGUNDO: La Base del Trabajo - La Preciosa Vida Humana


Por el Ven. Khenchen Khonchog Gyaltsen Rinpoche

(Extracto de la Introducción al Ornamento Precioso de la Liberación)


Como se mencionó recién, aunque la naturaleza Búdica penetra a todos los seres sintientes, se necesitan ciertas causas para manifestar este potencial. La vida humana es una de estas causas más importantes, la base del trabajo. "Preciosa vida humana", se refiere a una con disponibilidad de tiempo y con dotaciones especiales.


Disponibilidad de tiempo significa que uno está interesado en este sendero y también tiene el tiempo requerido para estudiar y practicar las enseñanzas - verdadera independencia. Aun cuando hay muchos seres humanos en este mundo, no todos se interesan por el Dharma y de aquelos que se interesan, solo algunos pueden tener tiempo para practicar. No es posible para ellos dedicar sus vidas al progreso espiritual. Por lo tanto, no todos los seres humanos tienen una preciosa vida humana, solo unos pocos.


Dotaciones especiales, significa la acumulación de todas las diferentes causas y condiciones. Si una de las 10 dotaciones falta, falta una causa o condición, entonces no se tiene la oportunidad de practicar el precioso Dharma, aunque uno sea humano. Cuando se tiene el tiempo disponible y las dotaciones especiales, se tiene entonces, la oportunidad de superar todo el sufrimiento, desenraizar todas las causas del sufrimiento y actualizar las cualidades completas de la iluminación.


Por lo tanto, cuando se tiene estas cualidades se debe aprovechar plenamente, sin posponer la práctica del Dharma por causa de la pereza. El tiempo pasa momento a momento, no hay tiempo adicional para prolongar nuestra vida. El conocimiento es infinito y no tenemos suficiente tiempo para estudiar todo. Así que deberíamos usar el corto periodo de tiempo que tenemos de la mejor manera, recibiendo la esencia de las enseñanzas y ponerlas en práctica pronto.


El tiempo disponible y las dotaciones no llegan sin una causa, sino que son el resultado de grandes acciones virtuosas y de la acumulación de mérito y sabiduría a través de muchas vidas. Si no se reacumula estas virtudes del mérito y sabiduría y por el contrario, si sólo las gastamos para el placer de esta vida, puede que no volvamos a tener el precioso cuerpo humano que tenemos ahora. Y si esto sucede, se pierde la valiosa oportunidad que actualmente tenemos.


Reflexionemos, ¡Cuanto mejor es cambiar la felicidad temporal del samsara por la felicidad definitiva de la iluminación!. Se hace entonces muy importante el estar vívidamente concientes de la oportunidad que tenemos en esta vida. Es como una preciosa joya que sujetamos en las manos, si la tiramos al barro o la cambiamos por una piedra ordinaria, sería de lo más triste.


Para poder usar esta preciosa vida humana de la mejor forma posible, necesitamos fe o confianza. Primero, la confianza se basa en la comprensión de la ley de causa y efecto. Todos los sufrimientos del samsara son causados por acciones no virtuosas; la felicidad y los beneficios tanto temporales como definitivos, son causados por las acciones virtuosas. Necesitamos tener confianza en la inexorabilidad de la causa y efecto y aplicarlos a esta práctica. Luego, para liberarnos completamente del ciclo del samsara, necesitamos desarrollar la aspiración de obtener la completa Budeidad, el estado completamente despierto. Veamos ese estado como el más grande beneficio y felicidad, y también comprendamos que no existe otro camino para lograr la felicidad imperecedera.


Para fortalecer esta confianza, tenemos que ver la excelentes cualidades del Buda, del Dharma y de la Sangha. El Buda es la corporalización de la sabiduría y compasión. El Dharma es el vehículo que nos da la oportunidad de liberarnos de nuestra confusión y de desarrollar las cualidades de Buda, la alquimia absoluta que transforma todas las negatividades. La Sangha sirve como ejemplo de un practicante exitoso, un guerrero o guerrera en el campo de batalla del samsara, que derrota a todos los enemigos - samsara y emociones aflictivas - es quien protege a todos los seres y los guía a la iluminación. Cuando se tiene estas tres confianzas, apoyadas por el tiempo disponible y las dotaciones, de la preciosa vida humana, no tomará mucho tiempo en cruzar el océano del samsara y así beneficiar a muchos seres.